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Como aplicar abonos en cultivos de frutales

Carlos 26 de junio del 2011 cultivo de frutales 1 comentario

La obtención de una fructificación regular y abundante depende del buen equilibrio entre la formación de hidratos de carbono producidos por la fotosíntesis, las técnicas de poda y el abonado. La eficacia del sistema radicular está estrechamente condicionada por la estructura del suelo y su disponibilidad de agua. La buena estructuración del suelo se logra con un nivel de materia orgánica que sea superior al 2%. Un suelo encharcado o con mala aireación perjudica gravemente la actividad radicular y el exceso de labores destruye la estructura. El mejor sistema es tratar con herbicida la banda de plantación.

Abonos en frutales

Como aplicar abonos en cultivos de frutales.

Las aportaciones de agua se efectuarán en relación a la capacidad de campo de cada suelo y a las necesidades reales de la plantación, mediante la confección de balances de evapotranspiración.Las necesidades hídricas varían con la edad de la plantación y la carga de cosecha. El consumo anual de agua por los frutales está comprendido entre los 6.700 y los 7.500 m3/ha., con una demanda punta de unos 1.600 m3/ha. en los meses de julio y agosto.

La aplicación conjunta de agua y fertilizantes, fertirrigación, mejora sensiblemente la eficacia de ambos. Así, la fertirrigación localizada aumenta en un 10% las producciones, a la vez que mejora en un 8% la producción de frutos de máximo calibre. Con esta técnica, las dosis de abonado que recomendamos se pueden reducir en un 35% sin pérdida de la capacidad productiva.

Las técnicas de abonado de los frutales difieren sensiblemente de las de los cultivos herbáceos. Las extracciones de nutrientes del suelo retornan en un 55% desde las hojas hacia el tronco al finalizar el ciclo y producirse su caída; estas reservas serán utilizadas al inicio de la nueva brotación, cuando las raíces y las pequeñas hojas tienen todavía poca capacidad para la fotosíntesis. Por lo tanto, las verdaderas exportaciones de nutrientes son muy reducidas en una plantación frutal adulta. Para un plan de fertilización cabe, además, recordar específicamente la acción de cada uno de los nutrientes.

NITROGENO

Junto a las aportaciones directas con los abonos nitrogenados, debe considerarse su disponibilidad desde otras fuentes distintas, tales como: mineralización de la materia orgánica o aportaciones por el agua de riego.

En los frutales, el N es asimilado tanto en forma nítrica como amoniacal. Es el exceso de N el que se considera tiene efectos negativos sobre la calidad de la fruta. Las brotaciones no deben superar los 65 cm., ni ser menores de 40 cm. en los frutales de pepita.

FOSFORO

Es un elemento poco móvil, del cual los frutales tienen bajas necesidades, en general, una vez superado el establecimiento de la plantación.

Las raíces deben poder situarse donde se aplique y deberá hacerse precisamente entre el exterior de la copa y las pistas de rodadura de la maquinaria. Cuanto mejor sea la estructura y el contenido de materia orgánica del suelo, mayores serán los niveles de P en hoja y fruto. Los suelos con hierba facilitan esta asimilación junto con la presencia de micorrizas.

El P es un nutriente muy importante para la calidad de la fruta al aumentar, junto con el calcio, su dureza y consistencia celulares. Los excesos de abonado fosforado o su acumulación en el suelo,producen incompatibilidades en la asimilación del Zinc y del Hierro.

POTASIO

Es el nutriente absorbido en mayor cantidad. Se acumula en hojas y se traslada progresivamente a los frutos. En años de gran cosecha, las hojas quedan agotadas y deben recuperarse con abonados posteriores a la recolección, al objeto de que, antes de su caída, proporcionen reservas a las yemas latentes de flor y resistencia general del árbol a las heladas.

El potasio presenta gran influencia en la calidad de la fruta, siendo esencial que mantenga su equilibrio con el Calcio. El exceso de K induce la aparición del Bitter-pit y otras enfermedades de conservación.

CALCIO

Los equilibrios K+Mg/Ca son muy importantes para la calidad de la fruta, especialmente de la manzana. Un nivel alto aumenta la dureza y consistencia de los frutos, mejorando su actitud para la manipulación, transporte y frigoconservación. En el manzano es imprescindible conseguir que el contenido de Ca en el fruto sea el adecuado. Puesto que a través de la savia descendente su movilidad es muy baja, resulta casi obligado procurar su correcta absorción en las fases iniciales del crecimiento del fruto, después del cuajado, cuando tiene lugar su multiplicación celular. Esta época debe aprovecharse para efectuar pulverizaciones directas al fruto, que aporten calcio. (Soluciones del Cloruro o Nitrato Cálcico al 0,7-1% respectivamente).

En esta fase, una baja disponibilidad de agua reduce sensiblemente la asimilación del Ca.

MAGNESIO

Presenta cierto antagonismo con el potasio, tiene tanta importancia como el fósforo y frecuentemente es olvidado por los fruticultores. Al ser lavado fácilmente del suelo, es frecuente observar situaciones de carencias en plantaciones de manzano sobre suelos ligeros hacia los 8-10 años de edad. En el caso de riegos localizados, las carencias suelen presentarse ya hacia los 3-6 años y resulta necesaria su sistemática aplicación en fertirrigación.

MICRONUTRIENTES

Los suelos de reacción alcalina y elevado contenido de cal activa, suelen presentar problemas de asimilación de micronutrientes en el caso de no haber elegido portainjertos adecuados. Para controlar las situaciones carenciales se deben combinar las observaciones visuales con los análisis foliares. Las necesidades de microelementos por parte de los frutales se incrementan a medida que se mejoran las dosis de fertilización y aumenta la edad de las plantaciones. Especialmente son significativos Fe, Zn, Mn y B.

Aplicacion de abonos en frutales

Los nutrientes podrán aplicarse ya sea con abonos simples, complejos sólidos o abonos líquidos neutros o ácidos. Se repartirán localizados en bandas, lo más tarde en 15 días antes de la brotación, aplicando todo el fósforo y el potasio, pero solo la tercera parte del nitrógeno; el resto, desde el aclareo hasta finales de junio, asociándolo a las aplicaciones de magnesio. Si la cosecha resulta superior a lo previsto en el cálculo del abonado, podrá efectuarse una ligera aplicación de N y K, para mantener la actividad foliar a pleno rendimiento hasta que las primeras heladas provoquen su caída. En el caso del melocotón se suele reservar una ligera cantidad de N para aplicar unas 6 semanas antes de la recolección, acompañadas por el triple de unidades de K20, al objeto de terminar de engordar los frutos aumentado la coloración y calidad gustativa.

Carlos

Aunque soy graduado de Ingeniería Industrial, desde pequeño he estado muy vinculado al tema agricola gracias a mi padre que es Ingeniero agrónomo con fuerte vocación de llevar conocimiento a todo aquel interesado en el área agronómica.

1 Comentario en 'Como aplicar abonos en cultivos de frutales'

  • 20 abril, 2013
    luigi:

    Sres. Quisiera aplicar urea o nitrogeno a unos frutales, pero no se cual que la proporcion de cucharadas por galon de agua para aplicarlo con un roceador.
    Y al igual seria con el potasio en polvo y como mezclarlo.
    Gracias por su atencion
    luigi

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